terça-feira, 19 de fevereiro de 2013

D. Dinis, "Ai flores, ai flores do verde pino"



̶  Ai flores, ai flores do verde pino,
se sabedes novas do meu amigo?
Ai Deus, e u é?

Ai flores, ai flores do verde ramo,
se sabedes novas do meu amado?
Ai Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amigo,
aquel que mentiu do que pôs conmigo?
Ai Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amado,
aquel que mentiu do que mi há jurado?
Ai Deus, e u é?

̶  Vós me preguntades polo voss'amigo
e eu bem vos digo que é san'e vivo.
Ai Deus, e u é?

̶  Vós me preguntades polo voss'amado
e eu bem vos digo que é viv'e sano
Ai Deus, e u é?

̶  E eu bem vos digo que é san'e vivo
e será vosco ant'o prazo saído.
Ai Deus, e u é?

̶  E eu bem vos digo que é viv'e sano
e será vosc[o] ant'o prazo passado.
Ai Deus, e u é?


Página Paralela:

terça-feira, 12 de fevereiro de 2013

Álamo Oliveira, Excerto de "Até hoje (memórias de cão)"

"[…]

Começou por sentir uma carícia no rosto. Aguentou-a de olhos fechados, um gozo longo e subterrâneo. Ainda a música lenta, suave, que a Emissora Oficial de Bissau irradiava num comprimento mal medido de onda. E a voz contida «João!» Finalmente abre os olhos. Fernando está ali a sorrir, a sorrir, a mão leve mantida no rosto. «Dormiste toda a tarde. O que é que vais fazer de noite?» / «Acredita que fiz boa viagem…» Fernando está agora curioso. «Sonhaste?» / «Foi lindo, Fernando!» / «Sonhaste comigo?» / «Oh, não!» Saltou da cama apoiado em Fernando e saíram. Começava a escurecer. Jantaram. Depois, foi o bar, a cerveja, a vertigem. E a carta da Isabel entregue ao seu sepulcro. O sonho acabara. Fatalmente. Está aí a noite, solene senhora das trevas, manto negro do mundo. E Fernando também nos seus cuidados múltiplos, no seu querer entregar-se. João não acredita ainda nessa ternura que o toca e o estremece. Parece amor de romance escrito. As palavras não poderão ser apagadas, assim as quis o autor, cumpra-se-lhe a vontade. Mas tem o desejo imenso de lhe dar qualquer coisa. Desfaz a carteira dos cigarros e no seu avesso desenha, traços rápidos de esferográfica. «Da minha ilha, para ti.» Fernando pega no papel, observa-o demoradamente, beija-o e guarda-o no bolso da camisa, do lado do coração. No papel, estão duas garças em pleno voo, belas como num desenho infantil.
            «Ainda não é novembro, João?...»
            […]"

Oliveira, Álamo (1988). Até Hoje (memórias de cão).

Angra do Heroísmo: Signo. pp. 73-74.
 

segunda-feira, 11 de fevereiro de 2013

Walter Riso, Excerto de "Amores altamente peligrosos"



¿Por qué fallamos tanto en el amor? ¿Por qué tanta gente elige la persona equivocada o se enfrasca en relaciones tan peligrosas como irracionales? ¿Por qué nos resignamos a tener relaciones dolorosas? Creemos que el amor es infalible y olvidamos algo elemental para la supervivencia amorosa: no todas las propuestas afectivas son convenientes para nuestro bienestar. Nos guste o no, algunas maneras de amar son francamente insoportables y agotadoras, así tengamos instinto masoquista y vocación de servicio.
[…]
Se nos ha insinuado que hay que aceptar a la pareja tal y como es, y que no es conveniente pedirle que haga cosas que “no le nacen” o que no quiera hacer; es decir, que hay una esencia que debe acatarse por respeto al otro. En esto hay acuerdo, pero también hay condiciones. Yo diría: aceptar el modo de ser de la pareja, siempre y cuando no tengamos que inmolarnos psicológicamente en el intento. Te acepto como eres, si esto no implica autodestruirme por hacerte feliz, porque si tu felicidad es inversamente proporcional a la mía, algo está funcionando mal entre nosotros. Frente a una incompatibilidad de raíz, la voluntad y las buenas intenciones no suelen ser suficientes para resolver el problema. ¿Cómo sostener una relación sana y apacible con alguien que se cree especial y único y sólo es capaz de quererse a sí mismo? ¿Cómo lograr una relación siquiera decorosa con quien te considera una persona desechable o con alguien cuyos sentimientos hacia ti oscilan constantemente entre el amor y el odio? ¿Cómo sobrevivir a un amor hostigante que no te deja respirar o a un amor subversivo y ambivalente que no puede vivir “ni contigo ni sin ti”? ¿Cómo mantener una relación recíproca y cariñosa cuando tu pareja te impide expresar afecto? ¿Cómo vivir el amor en paz con alguien que te controla porque cree que eres un ser inútil e incapaz? ¿Te entregarías en cuerpo y alma a quien te considera un enemigo potencial y se arrepiente de amarte cada día de su vida? ¿Seguirías con una persona infiel que no es capaz de dejar su amante? ¡Hay tantos mártires venerados por la cultura del amor incondicional!
Es innegable que no todos tenemos la misma concepción sobre lo que debe ser una buena relación de pareja. Hay quienes consideran que un vínculo basado en el amor es para toda la vida y, en consecuencia, no habrá límites para la tolerancia. Y están los que piensan que no es necesario morir con las botas puestas y que el amor nada tiene que ver con aguantar la irracionalidad y la patología del otro. Cada quien decide qué hacer y hasta dónde llegar, de acuerdo con su visión del mundo y sus creencias. No obstante, podemos llegar a un acuerdo sobre lo fundamental: una relación bien establecida será aquella en que ambos se encuentran satisfechos, pueden realizar sus proyectos de vida y no ven pisoteados sus derechos. Pero insisto: ambos.
[…]
Riso, Walter (2012). Amores altamente peligrosos. Ciudad de México: Editorial Océano. pp. 13-16. Introducción disponible en http://www.walter-riso.com/files/capitulos/AMORES%20ALTAMENTE%20PELIGROSOS....pdf



Páginas Paralelas: